El dolor que paraliza el rostro: ¿Qué es la Neuralgia del Trigémino y cómo tratarla sin cirugía?
- Infotidol

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Cuando acciones tan simples como sonreír, hablar o sentir el viento en la cara se convierten en un detonante de dolor extremo, el día a día se vuelve una pesadilla para quien padece Neuralgia del Trigémino.

El dolor físico tiene muchas variantes, pero quienes han experimentado este tipo de Neuralgia coinciden en una descripción: es una de las sensaciones más agudas e incapacitantes que puede sufrir una persona. Lejos de ser un simple "dolor de muela" o una molestia pasajera, este padecimiento se manifiesta como una serie de descargas eléctricas o punzadas profundas y repentinas en la cara.
El impacto de esta enfermedad va mucho más allá de lo físico. Debido a que los ataques pueden desencadenarse por movimientos tan cotidianos como sonreír, gesticular, masticar, lavarse los dientes o incluso por el roce del viento, los pacientes suelen vivir con un miedo constante al próximo episodio. Esto los lleva, en muchos casos, a modificar drásticamente su alimentación y a aislarse socialmente, afectando de manera profunda su estado de ánimo, su descanso y su calidad de vida en general.
Es muy frecuente que, ante los primeros síntomas, los pacientes recurran a fármacos analgésicos. Sin embargo, cuando la medicación ya no es suficiente, produce efectos secundarios intolerables o se requiere aumentar las dosis constantemente sin obtener alivio, por eso la recomendación es no permitir que el dolor se cronifique, buscar a tiempo un tratamiento adecuado, con técnicas seguras y efectivas.
Desde TIDOL, el Dr. Oscar Castañares junto a su equipo, aborda la Neuralgia del Trigémino mediante procedimientos mínimamente invasivos, diseñados para actuar con máxima precisión sobre el origen del problema. Uno de los tratamientos más efectivos es la radiofrecuencia del ganglio de Gasser o de las ramas del nervio trigémino.
Este procedimiento se realiza de forma ambulatoria y guiado en tiempo real por imágenes de alta definición, lo que permite al equipo médico modular la transmisión de las señales de dolor que viajan hacia el cerebro.
Los principales objetivos de este tratamiento enfocado son:
Frenar el avance del dolor: Disminuyendo de efectivamente la intensidad, así como la frecuencia de las crisis eléctricas.
Reducir la carga farmacológica: Permitiendo disminuir la dependencia de medicamentos complejos y sus efectos adversos.
Dejar atrás el aislamiento: Ayudando al paciente a recuperar el sueño reparador, el buen ánimo y la libertad de realizar sus actividades cotidianas, mejorando así su calidad de vida.
Normalizar el sufrimiento o resignarse a "aguantar" no es aconsejable. Un diagnóstico temprano acompañado del tratamiento tecnológico adecuado puede cambiar por completo el rumbo de esta enfermedad.
.png)




Comentarios